En esta ponencia se analiza las representaciones sociales de un diverso grupo de personas sobre el término Covid-19 durante la pandemia del 2020. La repentina aparición de la pandemia procedente de China en el año 2020 en México ha representado un cambio en el modo de vida cotidiano, porque los ámbitos sociales e individuales padecieron los efectos de la emergencia sanitaria. La amenaza del nuevo virus provocó el cierre y suspensión de actividades en todo el mundo. Ante este escenario creó un estado de alerta en la población y de preocupación con diversas reacciones.La incertidumbre y el sentimiento de inseguridad incito a generar múltiples argumentos de respuesta sobre el virus. La fiabilidad y creencia han dividido a la sociedad, por un lado, se encuentran los que siguen las reglas de cuidados, por otro, los especuladores desde los sectores “antivacunas” y de diversas pseudoteorías (Guterl, 2021). La opinión pública se volvió inestable, el confinamiento se alarga y continúan creciendo las teorías conspiratorias. Las conversaciones y las relaciones se tuvieron que trasladar a la escena virtual, al igual que las actividades laborales, escolares y recreativas. La regulación social se trasladó a medios digitales. Sin embargo, no toda la población cuenta con acceso a ellos, la información transita lentamente o viaja en forma viral a través de las redes sociales como Facebook, Twitter, WhatsApp o Telegram. Algunos especialistas como Byung-Chul Han (2020) señala, prematuramente, su posicionamiento hacia el engrosamiento de los Estados autoritarios como ha sido el gobierno chino, y por otro, Zizek (2020), desde una mirada más utópica sobre el comunismo, señala que a través de la acción colectiva es la única forma de salir delante de la pandemia. Se cuestionó a 145 personas de distintas edades, escolaridad, lugares de residencia y profesiones. Se recabó la información mediante un cuestionario, que se envió en una primera fase por correo electrónico, y una segunda mediante la aplicación Google Forms. El instrumento se dividió en dos partes, la primera en una asociación de palabras con el término Covid-19 y en la segunda sobre datos socioeconómicos. La información obtenida se interpretó con la técnica de redes semánticas naturales. Algunos de los resultados de la investigación fueron el registro de representaciones que reflejan una moderada información sobre la pandemia, una imagen de incertidumbre y una actitud de miedo.
#00405 |
La regionalización del miedo, una aproximación desde el giro sensorial y las representaciones sociales
Juan Ángel García Márquez1
1 - Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora.
Esta investigación es resultado de mi tesis de maestría en Estudios Regionales, en la que se problematizan las representaciones sociales de la inseguridad y los efectos del miedo en la movilidad cotidiana desde el giro sensorial. Se parte del estudio de diez colonias de Tultitlán, Estado de México en 2022. Esta emoción y sensación del miedo ―vinculado a la inseguridad― y sus efectos, se destacan como factores de orientación sociológica y psicosocial, en las prácticas y tácticas que las personas utilizan para evitar sentimientos de vulnerabilidad corporal y emocional en sus relaciones y movilidades.La investigación se articuló a través de las experiencias de 16 informantes y cuatro grupos de mapeo colectivo, que construyeron un diagnóstico del territorio, con experiencias y acciones que ponen en riesgo su seguridad y son parte de su vida cotidiana. Las cuales fueron ubicadas en cartografía participativa y permitieron generar un análisis cualitativo a través del enfoque del territorio, las representaciones sociales y el giro sensorial. La investigación se sustenta en una metodología de corte cualitativo, con el uso de técnicas de investigación como entrevistas, recorridos, cartografía participativa y codificación abierta en MAXQDA.
#01020 |
Torres, bloques, periferias.El recurso al miedo en la gestión y la representación de lugares estigmatizados durante la pandemia
El 18 de marzo de 2020, el mismo día que en Chile se decretaba el “estado de excepción constitucional de catástrofe”, el diario La Tercera publicaba una noticia titulada “Aglomeraciones: el peligro latente que viven los guetos verticales en medio de la pandemia”. Pocos días después, el 2 de abril de 2020, El Periódico lanzaba una de las primeras alertas acerca del incumplimiento del confinamiento estricto dictado por el gobierno español por parte de numerosos toxicómanos en Barcelona. Junto con hacer manifiesto un alto riesgo de contagio, ambas noticias comparten otro rasgo significativo: la asociación de este riesgo con formas del habitar previamente estigmatizadas. Los edificios de alta densidad edificatoria en la comuna de Estación Central (Santiago de Chile) –injustamente calificados como guetos verticales–, los bloques del polígono de viviendas de La Mina (Sant Adrià de Besòs) o los barrios del sur de Madrid, iban a convertirse en los meses posteriores a la declaración de pandemia en objeto privilegiado del miedo al nuevo virus que se extendía por toda la geografía global. Un miedo que fundado ahora en razones sanitarias venía a sumarse, en una suerte de acumulación afectiva (Ahmed, 2004: 11), a otras causas de temor instaladas ya en estos lugares marginados. Así, la mayor exposición al virus se unía a factores, más o menos infundados, como el hacinamiento, la delincuencia, el narcotráfico, los niveles de desempleo, los índices de pobreza o la presencia migratoria, para justificar el carácter de peligro atribuido a ciertos barrios y tipologías arquitectónicas. A partir de estos antecedentes, el objetivo de esta propuesta es interrogarse, de la mano de los pensadores Baruch Spinoza, Gilles Deleuze, Rosi Braidotti y Sara Ahmed, acerca de la incidencia del afecto del miedo en la gestión y la representación durante la pandemia de lugares estigmatizados. ¿En qué medida el miedo al Covid-19 supone una actualización de esas retóricas de la higiene y la salubridad que desde el siglo XIX han servido a la práctica del urbanismo para acometer ejercicios de desposesión y erradicación de formas de vida urbana? ¿Cómo incide la puesta en circulación de este miedo sobre aquello que Loïc Wacquant ha calificado como “estigma territorial” (Wacquant, 2007)? ¿Qué límites y qué fronteras –simbólicas y urbanas– se desprenden de este afecto? ¿Existe una correlación entre el reparto asimétrico del miedo al contagio y los patrones de segregación y desigualdad socio-espacial que imperan en la ciudad contemporánea? ¿Cómo afecta, por último, el miedo, en sus diferentes manifestaciones, a la percepción y a la vivencia de estos lugares? Estos son algunos de los interrogantes que serán abordados a partir de una aproximación teórica de carácter cualitativo y situado.
#01920 |
Radicalización, tensiones y emociones. La ira y el miedo durante la reforma agraria en Chile, 1964-1973
La reforma agraria produce una tensión política significativa durante su proceso de ejecución, dado que va a involucrar a diferentes actores como son las élites, la democracia cristiana, el campesinado y la Unidad Popular. Esto porque representa la posibilidad de disputar el control a élite latifundista sobre el campo y el campesinado. Ello es uno de los factores a considerar de la polarización que envolvió a Chile durante la larga década del sesenta (1957-1973). Las emociones, especialmente la ira y el miedo, son los articuladores fundamentales de los discursos públicos de estos grupos, lo que apoya la transformación radical la atmósfera política de la época, anulando las posibilidades de diálogo democrático y generando un aumento continuo de la violencia simbólica y física. Se sostiene que la élite latifundista percibe la reforma agraria como un agravio injustificado debido a que afectan gravemente tanto a sus estructuras de poder, sostenida en la tenencia de la tierra y el control del campesinado, como a su sentido identitario de pertenencia patrimonial e histórico. Esto, además, encarna un riesgo a sus intereses económicos debido a que modifica el derecho a propiedad privada (1965), modelando la producción de sentido de la élite en torno a los fantasmas de Guerra Fría, vale decir, la revolución y la llegada del comunismo. Considerando las variables propuestas, se trabaja en base a la historia de las emociones, especialmente con Bodicce, Dixon y Scheer. Para el contexto de estudio, se definirá la ira como la emoción que surge ante la percepción de agravio injustificado y, a su vez, el miedo como la reacción ante la inseguridad e incertidumbre. Se estudiarán las dinámicas de las emociones mencionadas en los discursos públicos, especialmente en discusiones parlamentarias sostenidas a propósito de la política agraria (sindicalización campesina y reforma agraria), la revista El Campesino y fiducia.
El miedo en la Era de TrujilloLa ponencia persigue plantear como el miedo, el terror, la vigilancia policiaca, los mecanismos de represion, la propaganda politica y el encuadramiento militar jugaron un papel instrumental en la dominacion y el control social autoritario en la Era de Trujillo.
#03243 |
RELATOS BIOGRÁFICOS DE SANTIAGUINAS Y SANTIAGUINOS SOBRE LA GESTIÓN DE LOS MIEDOS SOCIALES EN EL CHILE ACTUAL
Las investigaciones relacionadas con los miedos han sido abordadas por autores de diferentes disciplinas. Tema recurrente entre los historiadores franceses, hoy se hace presente en otras áreas de las ciencias sociales como la antropología o la sociología. Los miedos sociales, como experiencias socioemocionales diferenciadoras, nos permiten comprender de mejor manera las problemáticas sociales que vivenciamos día a día pues, es a partir de la relación que tenemos cotidianamente con ellas cómo se van cristalizando ciertas amenazas que luego derivan en lo que se conoce como miedos sociales.Existen diversas formas de acercarse al estudio de las emociones y, en particular, al estudio de los miedos sociales. Una de esas formas es desde el método biográfico. Desde esa mirada, la ponencia que realizaré tiene por objetivo abordar cómo se enfrentan las experiencias socio-emocionales generadoras de miedos sociales y cómo estás son gestionadas por quienes las vivencian. Para ello trabajé con los relatos de cuatro santiaguinos y santiaguinas, quienes a partir de sus relatos de vida van dando cuenta de sus miedos, de las experiencias con las que los asocian y de cómo las han enfrentado en distintos momentos de sus vidas.La ponencia da cuenta de cómo el método biográfico fue un apoyo metodológico en el proceso investigativo de los miedos sociales, específicamente en relación sobre cómo se enfrentan y gestionan las experiencias socioemocionales generadoras de miedos. Junto con ello, se reflexionará sobre la importancia del método biográfico al momento de realizar investigaciones referidas al campo de las emociones.
#04283 |
Aproximación a la percepción del riesgo en tiempos de pandemia: “Covid-19”, desde la teoría cultural del riesgo propuesta por Mary Douglas
La presente ponencia pretende dar una aproximación a la percepción del riesgo en tiempos de pandemia desde una visión antropológica y sociológica como lo propone la autora Mary Douglas. Mary Douglas en su libro Pureza y Peligro de 1973 explica que en la sociedad existe una concepción de pureza la cual opera como un mecanismo de control que hace que los miembros de la sociedad establezcan límites que no pueden traspasar pues infringirían ciertas normas establecidas. La sociedad desde la visión estructuralista de Douglas posee forma, fronteras, márgenes y hasta una estructura interna. En este sentido el cuerpo y la sociedad tendrán una estructura simbólicamente semejante, el cuerpo en términos de Douglas, puede servir para representar cualquier frontera amenazada. “El cuerpo es una estructura compleja. Las funciones de sus partes diferentes y sus relaciones ofrecen una fuente de símbolos a otras estructuras complejas” (Douglas. 1973, p. 156). Douglas sostiene que, el cuerpo es un símbolo de la sociedad, de esta forma los poderes y peligros que se atribuyen a la estructura social es como si se reprodujeran en el cuerpo humano. (Douglas, 1973)En este orden de ideas, el cuerpo humano al que llamaremos “Yo” no opera por sí mismo sino de acuerdo a unas normas, patrones o preconceptos que están en él, estos elementos no son dados de la nada sino de un proceso cultural- institucional, producto de la interacción social con los otros miembros de una comunidad. Desde Douglas, se puede comprender que la comunidad y el yo de la persona emergen al mismo tiempo sea como preparados para el riesgo o como reacios a este. Todo ello en la intersubjetividad que se produce a nivel social, de la posición social de los sujetos más sus formas corpóreas. Así pues, en la pandemia actual, la percepción del riesgo será diferente entre el médico, el profesor, el policía, el administrador, el religioso, la persona de la comunidad LGTBI, el anciano, el niño. etc. La ponencia, en conclusión, no trata de hacer un análisis de la gestión de riesgo, sino dar una interpretación y explicación sobre la percepción del riesgo desde la teoría de Douglas. Con la finalidad de tratar situaciones de rechazo, abandono, marginación y discriminación que se hicieron presentes y aún persisten en tiempos de pandemia con las construcciones que hacen sobre el cuerpo, sus categorías e imaginarios.